Una de las carnes que más le gustan al Don es la chuleta ahumada frita. Además de ser un manjar irresistible, es un plato súper fácil y rápido de preparar. Te salvará el almuerzo en cualquier día apurado.
2 libras de chuletas de cerdo ahumadas
1 cucharada de sal marina (para lavar)
½ naranja agria (su jugo, para lavar)
½ taza de aceite de maíz (para freír)
Lava las chuletas con agua, la sal marina y el jugo de naranja agria.
Escurre bien cada pieza.
Seca por ambos lados con papel absorbente.
Caliente el aceite de maíz en una sartén grande a fuego medio alto.
Fríe las chuletas a fuego medio durante 4 minutos por cada lado.
Voltea las piezas para que se cocinen de forma uniforme.
Cocina de dos en dos o de tres en tres para no llenar la sartén.
Mantén la sartén semipada para evitar salpicaduras.
Retire las chuletas de la sartén.
Coloque la carne sobre papel absorbente para eliminar el exceso de grasa.
Sirve de inmediato.
Secretos para freír sin peligro de quemaduras
Freír chuletas puede ser un peligro para tu ropa y tu piel. Aplica estos secretos antes de encender el fuego:
Secado absoluto: Pasa papel absorbente por la chuleta antes de freírla. El agua es la causa principal de los saltos de aceite.
El truco de la sal: Echa una pizca de sal al aceite caliente antes de poner la carne. La sal atrapa la humedad sobrante.
Control del fuego: No caliente el aceite al máximo. El fuego medio evita que el líquido hierva violentamente.

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